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jueves, 31 de enero de 2013

Asamblea General Constituyente (1813)

Un 31 de Enero, hace 200 años, inicia cesiones la Asamblea General Constituyente y Soberana 

...fue un congreso de diputados de las Provincias Unidas del Río de la Plata convocado por el Segundo Triunvirato, con los objetivos que los representantes de los pueblos libres reconocieran la soberanía del pueblo, proclamaran la independencia de las Provincias Unidas y redactaran una constitución que definiese el sistema institucional del nuevo estado; y si bien estas dos últimas finalidades no se cumplieron la asamblea estableció una importante cantidad de reformas en las instituciones rioplatenses.



La Sociedad Patriótica, participante activo en la Asamblea


En la sesión inaugural de la Asamblea se hallaban presentes los diputados: Carlos de Alvear, Mariano Perdriel, Juan Larrea, Gervasio Posadas, José F. Sarmiento, Vicente López, Hipólito Vieytes, José V. Gómez, Francisco Argerich, Tomás A. Valle, Juan Ramón Balcarce, José Ugarteche, Pedro Vidal, Bernardo Monteagudo, Agustín Donado, Pedro Agrelo y José Moldes.
La Asamblea, al asumir declaró que sus diputados eran los representantes de las provincias que se declaraban libres y unidas del Río de la Plata; que en ella residía la representación de la soberanía del pueblo; que su instalación tenía como fin dictar una constitución y finalmente eligió a su presidente y secretarios.

La Asamblea asumió la soberanía nacional, por primera vez en nombre del pueblo, y no del rey Fernando VII. Por eso tuvo a su cargo la dirección del gobierno del Río de la Plata, y durante los primeros meses de 1813 tuvo una autoridad muy superior a la del Triunvirato.
Con el paso del tiempo, gracias en parte a la prédica de Bernardo de Monteagudo, la Asamblea decidió ceder la iniciativa al Poder Ejecutivo. Suspendió varias veces sus sesiones, dejando en libertad al Triunvirato para gobernar sin limitaciones. 

Si bien la Asamblea del Año XIII no cumplió con sus dos cometidos principales que fueron la independencia y la constitucción, logró otros objetivos de gran importancia para el desarrollo de las instituciones del Río de la Plata.
Sus principales logros fueron:
  • Proclamó la teoría de la representación política. Teoría que describe cómo el poder político es alienado de un gran grupo y conferido a manos de un subconjunto más pequeño de tal grupo por cierto período. La representación usualmente se refiere a democracias representativas, donde los funcionarios electos (denominados representantes) hablan en nombre de sus electores.
  • Declaró el principio de la soberanía del pueblo.
  • Resolvió la libertad de las provincias rioplatenses.
  • Aprobó el uso de varios símbolos patrios:
  • Estableció el Escudo Nacional Argentino.
  • Encargó la composición del Himno Nacional Argentino.
  • Autorizó el uso de la escarapela argentina.
  • Mandó a acuñar la primera moneda nacional.
  • Dictó la libertad de vientres de las esclavas. El documento advertía que la esclavitud debía desaparecer “de nuestro hemisferio”. La aclaración no era ingenua, por el contrario, señalaba, de una manera muy sutil, la deuda de la revolución de la Independencia norteamericana (1776-1785), deuda en la voz del propio Thomás Jefferson, autor de la Constitución de los Estados Unidos, el mismo hacendado esclavista, que no había sabido, querido o podido abolirla.
  • Puso fin al tráfico de esclavos.
  • Eliminó los mayorazgos
  • Suprimió los títulos de nobleza.
  • Derogó el servicio personal de los indios: la encomienda, la mita y el yanaconazgo.
  • Libró a los indios de la obligación de pagar el tributo.
  • Abolió la Inquisición.
  • Suprimió la práctica de la tortura.
  • Quemó los elementos de tortura en las plazas públicas.
  • Aprobó un estatuto reglamentario que reemplazó al poder ejecutivo colegiado, el Triunvirato, por uno unipersonal, el Directorio.
En relación al problema de la esclavitud, los diputados promotores de su abolición anunciaron que su primera medida sería la liberación de todos los esclavos en el territorio nacional. Este anuncio provocó las airadas protestas del Brasil,por ser el principal país del comercio negrero de América del Sur, ya que muchos de sus propios esclavos se fugarían hacia el territorio rioplatense. En consecuencia se dictó sólo la ley de libertad de vientres: se declararon libres los hijos de los esclavos nacidos en territorio de las Provincias Unidas desde esa fecha. La esclavitud se abolió definitivamente con la sanción de la Constitución Argentina de 1853.


"Si hubiéramos de calcular los designios de la naturaleza por el resultado práctico de los sucesos humanos, sería preciso suponer que la esclavitud era el dogma más análogo a nuestro destino, y que él debía ser la única base de las primeras combinaciones de un legislador. Pero aunque el cuadro del universo no ofrece por todas partes, sino un grupo de esclavos envilecidos por la servidumbre, o acostumbrados ya a la tiranía: y aunque los esfuerzos de las almas libres, al fin sólo han servido de trofeos al despotismo, presentando en la historia de los pueblos una constante alternativa de gloria y degradación; sin embargo, la libertad existe en los decretos de la naturaleza, y por su origen es independiente de todas las vicisitudes de los siglos"
Asamblea del Año XIII

(Fragmento del Manifiesto Inaugural)


lunes, 9 de julio de 2012

9 de Julio DÍA DE LA INDEPENDENCIA, datos complementarios

Daniel Balmaceda nos revela en esta charla exclusiva con Cultura Los Andes las historias más curiosas del 9 de julio de 1816.

Periodista e historiador, miembro titular y vitalicio de la Sociedad Argentina de Historiadores, antiguo editor de las revistas Noticias y Newsweek y autor, entre otros, de los libros “Espadas y Corazones, pequeñas delicias de héroes y villanos de la historia argentina” (2004), “Historias insólitas de la historia argentina” (2008) o “Biografía no autorizada de 1910” (2010), Balmaceda ha cobrado especial notoriedad en internet a través de su cuenta de Twitter, donde publica insólitas pastillas de nuestra historia celebradas diariamente por sus más de 17.000 seguidores.

A propósito de un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia, el historiador nos cuenta algunos de los datos más curiosos de ese suceso fundamental de nuestra historia.

–¿Hay una historia desconocida de nuestra independencia?

–Es muy importante aclarar por qué San Martín fue el gran promotor de la Declaración de la Independencia. Él estaba formando un ejército en Mendoza para pasar a Chile, libertarlo y pasar al Perú por el Pacífico.

Pero si cruzaban los Andes y llegaban a Chile con un ejército de una nación no independiente, sólo hubieran sido considerados como miles de rebeldes actuando en contra de la ley. Por eso San Martín sabía que su ejército necesitaba pertenecer a una nación soberana.

Tras lograr que en julio de 1816 se declarara la Independencia con el apoyo de los diputados que acompañaban su posición, como Tomás Godoy Cruz o Justo Santamaría de Oro, San Martín finalmente cruzó los Andes en el siguiente verano, en febrero de 1817, y lo hizo con un ejército que pertenecía a una nación soberana. La Independencia fue una de las claves para seguir adelante con la campaña libertadora.

–¿Cómo repercutió la noticia de la declaración en el entorno de San Martín en Mendoza?

–Cuando llegó esta noticia se realizó una gran celebración, una corrida de toros que se llevó a cabo en un gran corral en las afueras de Mendoza y en

la que actuaron varios de los soldados destacados de San Martín, como el coronel Isidoro Suárez, Juan Lavalle o Juan O'Brien, que participaron en varias corridas. Ésta era una actividad que a San Martín le agradaba mucho, una costumbre que había adquirido en España.

Así que también hubo tiempo para ese tipo de entretenimiento, que por una parte se hizo para recaudar fondos y por otra parte porque San Martín entendía que también formaba parte del entrenamiento de estos hombres, cinco mil, a los que logró disciplinar para alcanzar una de las más grandes hazañas militares de todos los tiempos.

-Se suele hablar mucho también del compromiso de las mujeres de aquellos días.

-Sí, para esa época Remedios de Escalada estaba en Tucumán, embarazada. Faltaba poco tiempo para que naciera Merceditas, a la que llaman por supuesto "la mendocina" por haber nacido en Mendoza, en agosto. Remedios, junto a un grupo de mujeres, participó activamente en la creación de la bandera del ejército libertador, que no era la bandera argentina porque el ejército estaba compuesto por soldados de Chile, el Perú e inclusive algunos del Paraguay.

Y estas mujeres además llevaron a cabo una donación de joyas de las que se desprendieron para recaudar fondos, joyas que se enviaron a Buenos Aires para ser tasadas y rematadas. Y además, por supuesto, la importancia de acompañar a aquellos hombres en aquellas instancias previas al cruce.

-¿Por qué la ceremonia de la Declaración se realizó en una casa?

-Era una casa que el Estado había alquilado y venía funcionando como aduana. Tucumán tenía su cabildo, como todas las ciudades, pero en ese momento el cabildo estaba en refacciones y se perdió la gloria de ser el edificio trascendente de la Independencia argentina.

Otra curiosidad de esta casa de la familia Bazán de Laguna es que en general uno recuerda las imágenes de la gente aferrada a las rejas de las ventanas, observando desde la calle cómo adentro los diputados están declarando la Independencia, y en realidad eso es una vista imposible porque los diputados se reunieron pasando un patio interior, es decir, estaban en el fondo de la casa; la reunión no daba a la calle.

Por otro lado, los ambientes de adelante estaban alquilados para negocios de venta, tipo pulpería, así que mientras en el fondo de la casa se declaraba la Independencia en la parte de adelante se vendía mercadería.

-¿Qué otros datos le llaman la atención de esa fecha?

-Hay varios. Por ejemplo, cuando se analiza cómo llegaron los diputados hasta Tucumán, se suele mencionar que algunos llegaban en diligencia, otros en coche... En realidad, la geografía del lugar de aquel tiempo hacía imposible la llegada de una diligencia.

A Tucumán se llegaba en carreta, salvo Belgrano, que llegó en un carruaje y llamó la atención de todos. Era como si vieras un último modelo en la calle y todo el mundo se parara alrededor para mirarlo. Pero los caminos eran bastante complicados, y si bien se podía llegar a utilizar algún tipo de carruaje, la mayoría llegó a caballo o en carretas, no había buenos caminos de ingreso a Tucumán.

-¿Y el pueblo cómo lo celebró?

-Por supuesto para Tucumán fue un acontecimiento, pensemos que estos hombres habían comenzado a sesionar en marzo de 1816, y pasaban los meses y no se terminaba de resolver, así que el hecho de que finalmente se tomara la decisión de asumirse como nación soberana era una noticia importantísima.

A diferencia de la Revolución de Mayo, que había sido una noticia sorpresiva, esta era una noticia esperada. Así que el 10 de julio, en esa mismísima casa donde se llevó a cabo la ceremonia, se hizo un gran baile donde una nena de nueve años fue coronada como reina de la celebración; se llamaba Lucía Aráoz, y durante toda la vida la llamarían "la novia de la Patria".

Por otra parte, muchos de los hombres que concurrieron al baile del 10 de julio en la Casa de Tucumán utilizaron gorros frigios, el gorro colorado que está en la punta de la pica del escudo argentino, un gorro como el de los enanitos de Blancanieves que simbolizaba la libertad. Es muy probable que el mismo Belgrano y sus oficiales hayan ido vestidos de esa manera...

-Debe haber sido tan particular como usarlos hoy en día...

-Sí, pero a partir de allí se tornó costumbre: hubo otros festejos, bailes con bandas militares que se movían por distintas partes de la casa, donde el requisito indispensable para los hombres era llevar un gorro frigio, si no llevabas un gorro frigio no entrabas. Era muy llamativo.

-¿Cómo investiga para llegar a estos datos tan curiosos?

-Los archivos son claves, las hemerotecas son también muy importantes y la correspondencia particular tiene datos muy interesantes y llamativos, pero no hay que olvidarse que desde Bartolomé Mitre, allá desde 1860 en adelante, ha habido grandes historiadores cuya obra lamentablemente ha quedado relegada en el tiempo, pero son investigaciones muy profesionales, muy pulcras.

En cuanto a material del siglo XIX todavía internet tiene mucho trabajo que hacer: es una pena pensar que, por ejemplo, los clásicos tomos de la Gaceta de Buenos Aires, información tan rica que va desde el año '10 hasta el '19, aún no están digitalizados y a mano para todos aquellos que no puedan concurrir a una biblioteca. Creo que es el momento de sacar ese material de los estantes donde se guarda y revivirlo.

miércoles, 20 de junio de 2012

Día de la Bandera Nacional Argentina

La actual bandera de la Argentina está basada en la bandera creada por Manuel Belgrano, quien la diseñó con los colores de la escarapela nacional, celeste y blanca, y que enarboló por primera vez en la ciudad de Rosario el 27 de febrero de 1812 para utilizarla en el ejército de su mando (lo cual fue desautorizado por el gobierno).



En 1812, las tropas a las órdenes de Manuel Belgrano comenzaron a utilizar una escarapela bicolor azul-celeste y blanco. El mismo Belgrano expresó en un informe oficial que no usaba el rojo "para evitar confusiones", ya que los ejércitos "realistas" (es decir, los españoles y sus adictos) usaban ese color. El 13 de febrero de 1812 Belgrano propuso al gobierno la adopción de una escarapela nacional para los soldados y 10 días después la adoptó luego de que el 18 de febrero de 1812 la Junta declarara abolida la escarapela roja y reconoció la blanca y celeste.


La bandera
El 27 de febrero de 1812, Belgrano estableció dos baterías de artillería en ambas orillas del río Paraná, próximas a la entonces pequeña población conocida como Villa del Rosario (la actual ciudad de Rosario). En esa misma fecha, hacia las 18:30 hs, y en solemne ceremonia, Belgrano dispuso que sea por primera vez enarbolada una bandera de su creación (se presume que de dos franjas horizontales, blanca la superior y celeste la inferior). La tradición señala que esa primera bandera izada por Belgrano fue confeccionada por una vecina de Rosario: María Catalina Echevarría de Vidal, y quien tuvo el honor de izar la enseña fue un civil, Cosme Maciel, también vecino de Rosario. En esta ciudad se encuentra el Monumento Histórico Nacional a la Bandera asentado en el Parque Nacional a la Bandera.



Palabras de Belgrano:¡Soldados de la Patria! En este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro Excmo. Gobierno: en aquel, la batería de la "Independencia", nuestras armas aumentaran las suyas; juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad. En fe de que así lo juráis, decid conmigo "¡Viva la Patria!"

El Gobierno Nacional el 3 de marzo de 1812 prohibió al general Belgrano utilizarla, por razones de política internacional, ordenándole que la ocultara disimuladamente y que la reemplazase por la usada en la Fortaleza de Buenos Aires (la rojigualda). Como Belgrano partió hacia el norte para hacerse cargo del Ejército del Norte, no tomó conocimiento de la orden de desechar la bandera. Luego de avanzar a San Salvador de Jujuy, el 25 de mayo de 1812 celebró el segundo aniversario de la Revolución de Mayo con un Te Deum en la iglesia matriz, durante el cual el canónigo Juan Ignacio Gorriti la bendijo. El 29 de mayo Belgrano informó al gobierno:

(...) el pueblo se complacía de la señal que ya nos distingue de las demás naciones (...)

El Triunvirato amonestó por ello a Belgrano el 27 de junio, quien contestó el 18 de julio diciendo:

La guardaré silenciosamente para enarbolarla cuando se produzca un gran triunfo de nuestras armas.

El 24 de julio la entregó al Cabildo de Jujuy. El triunfo lo obtuvo él mismo el 24 de septiembre de 1812 en la Batalla de Tucumán.

En enero de 1813 Belgrano volvió a confeccionar otra bandera, lo cual fue aceptado por la Asamblea del Año XIII al iniciar sus deliberaciones el 31 de enero de 1813, siempre y cuando fuera sólo usada como bandera del Ejército del Norte, y no del estado.

El 13 de febrero de 1813 después de cruzar el río Pasaje (desde entonces llamado también Juramento), el Ejército del Norte juró obediencia a la Asamblea del Año XIII mientras el Barón de Holmberg sostenía una bandera celeste y blanca.

El 20 de febrero de 1813 se libró la Batalla de Salta, en la cual Belgrano logró un triunfo completo. Esta es la primera batalla que fue presidida por la bandera celeste y blanca, como bandera del Ejército del Norte. Fue usada durante la Segunda expedición auxiliadora al Alto Perú hasta la Batalla de Ayohuma el 13 de noviembre de 1813.




La bandera fue adoptada oficialmente como símbolo de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 20 de julio o 25 de julio de 1816 por el Congreso General Constituyente de San Miguel de Tucumán. Es el mismo Congreso que había proclamado el 9 de julio de 1816 la Independencia argentina. En dicho Congreso participaron diputados que representaron a Tarija y otras zonas al norte de Argentina, actual Bolivia. En esa sesión se confirmó el uso de la bandera creada por Manuel Belgrano como la única bandera de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Esta bandera es la que la República Argentina recibió en herencia.

viernes, 25 de mayo de 2012

HOMBRES DE MAYO (LIBERTAD)





Primera Junta Patria


En estos días que transcurren conmemoramos un acontecimiento fundacional del sentido de LIBERTAD en Latinoamerica. 

Dicho acontecimiento fue llevado a cabo por hombres que, sin tener nada diferente o especial en particular, lograron unirse bajo un ideal común de Independencia y Libertad. 
Pero estos hombres no lograron esto de la nada o de un momento para otro, para poder entender porqué lo hicieron y porqué surgieron, es necesario, primeramente, conocer los motivos políticos, sociales y económicos que los provocaron.

El mundo a principios del siglo XVIII, estaba gobernado por monarquías europeas (Inglaterra, Francia, España, Portugal, etc.), las cuales ejercían monopolios económicos y culturales, causando explotación, servidumbre y pobreza, lo que llevó a un creciente descontento de los pueblos. 
Muchos optaban por emigrar hacia otras tierras, América del Norte por ejemplo, buscando un lugar en donde poder tener mas derechos y libertades.

Así, a mediados del sigo XVIII, surgen en el continente europeo, Sociedades con pensamiento Liberal, compuesta por hombres que se unían para enfrentar a estos sistemas de gobierno totalmente degradantes de la condición humana, cuyo primer y gran logro fue la Revolución Francesa. 
Mientras tanto, en el Territorio Americano, hombres cultos y prominentes de la sociedad no eran ajenos a estos acontecimientos europeos, ni al descontento y sentimiento contrario a las monarquías, los cuales ellos mismos fomentaban.
 Hombres que soñaban y anhelaban poder concretar en estas tierras lo acontecido en Europa, lo que traería el ansiado, progreso, autonomía y bienestar. 
Surgen así, grupos de hombres unidos en la acción, que soñaron, idearon y diseñaron una América Grande, siguiendo también un Plan Político Global de Liberación e Independencia de las coronas.

Las Independencias Americanas se lograron casi simultáneamente y, estos hombres, levantando las banderas de la Revolución Francesa  de LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD, las llevaron a los pueblos colonizados de esta parte del mundo. La Gran Gesta Histórica, ya estaba en marcha.

Hablando ya específicamente de nuestras tierras, surge en Buenos Aires, la llamada "Sociedad de los Siete", sobre la cual  toda la Gesta de Mayo, esta basada. 

Los integrantes de esta Sociedad, eran hombres tales como los hermanos Rodríguez Peña, Berutti, French, Belgrano, Paso, Viamonte, Alberti, Vieytes, Guido, Terrada, Castelli, Donado, Moldes, Moreno, Pueyrredón y Saavedra, entre otros,  si bien eran de extracciones, intereses, objetivos e ideologías muy diversas, se encontraban unidos por un ideal común, el nacimiento de una Nación Libre, Justa y Soberana. 




Manuel Belgrano


Castelli


French


Rodriguez Peña


Cornelio Saavedra

Esto es lo que estableció la diferencia entre éstos hombres y los criollos comunes, quienes vieron producirse los acontecimientos al margen de las circunstancias, lo que queda perfectamente expresado,en aquella simbólica frase de que "...el Pueblo quiere saber de que se trata...".

Lo cierto es que siempre, en todas las épocas, hubo hombres inteligentes, de pensamiento libre y decididos, capaces de movilizar la historia a la altura de sus dignidades, a pesar de sus virtudes y defectos de hombres comunes, pero elevados en su pensamiento y en su corazón, los que fueron capaces de realizar hazañas que los proyectaron en la historia como superhombres, siendo, en su naturaleza, simplemente seres humanos con ideales. 




Recordamos a estos hombres, hoy en día, en estas fechas tan significativas, no sólo con el objeto de idealizar sus obras, lo cual esta bien, ya que son dignos de nuestra honra y agradecimiento constantes, sino especialmente con el sentido de tomar conciencia acerca de nuestro legado histórico, y en tal sentido, esta recordación, no sólo es importante sino impostergable, puesto que "... aquellos Pueblos que reniegan de su historia, están condenados a vivirla continuamente, sin evolucionar...".
Lo importante de ello es ver, en nuestro corazón, si estamos a la altura de aquellas dignidades, igualmente con nuestras propias virtudes como con nuestros errores, puesto que aquellos hombres en tal sentido no eran, en absoluto, diferentes a nosotros, pero estamos aquí no sólo para exaltar aquellas acciones, sino para reflexionar acerca del Legado Histórico que ellos nos han dejado respecto de aquél, que nosotros mismos, desde el lugar que nos toca vivir, estamos construyendo para nuestra posteridad. 
Cada una de las escarapelas que llevamos en nuestro pecho, como emblema de los acontecimientos de aquellos días, refleja la sangre, el pensamiento y el drama que vivieron aquellos Hombres Simples, tras la búsqueda de sus Ideales Enormes, y que tras la acción de realizarlos terminaron siendo ellos tan enormes en nuestro corazón como en la historia, aunque sus vidas individuales, hayan continuado siendo tan simples y tan comunes como cada una de las nuestras.

La reflexión final que nos debe dejar en el alma la hazaña de estos Hombres de Mayo, es el hecho de llevar,  continuamente en nuestro interior, estas escarapelas, no solo como signo de una circunstancia vivida por la Nación en su pasado, sino como Símbolos Vivientes, que cada uno de nosotros somos, de la realidad de una sociedad, que se halla en continuo perfeccionamiento de aquellos ideales que nos fueron forjados. 
Estas celebraciones buscan enseñarnos a reflexionar que, entre nosotros deberían encontrarse los actuales  “...Hombres y Mujeres de Mayo...", que el futuro juzgará, a través de nuestra historia por devenir. 

martes, 27 de marzo de 2012

Sobre la libertad de escribir (Mariano Moreno)




Si el hombre no hubiera sido constantemente combatido por las preocupaciones y los errores, y si un millón de causas que se han sucedido sin cesar, no hubiesen grabado en él una multitud de conocimientos y de absurdos, no veríamos, en lugar de aquella celeste y majestuosa simplicidad que el autor de la naturaleza le imprimió, el deforme contraste de la pasión que cree que razona cuando el entendimiento está en delirio.

Consúltese la historia de todos los tiempos, y no se hallará en ella otra cosa más que desórdenes de la razón, y preocupaciones vergonzosas. ¡Qué de monstruosos errores no han adoptado las naciones como axiomas infalibles, cuando se han dejado arrastrar del torrente de una preocupación sin examen, y de una costumbre siempre ciega, partidaria de las más erróneas máximas, si ha tenido por garantes la sanción de los tiempos, y el abrigo de la opinión común! En todo tiempo ha sido el hombre el juguete y el ludibrio de los que han tenido interés en burlarse de su sencilla simplicidad. Horroroso cuadro, que ha hecho dudar a los filósofos, si había nacido sólo para ser la presa del error y la mentira, o si por una inversión de sus preciosas facultades se hallaba inevitablemente sujeto a la degradación en que el embrutecimiento entra a ocupar el lugar del raciocinio.

¡Levante el dedo el pueblo que no tenga que llorar hasta ahora un cúmulo de adoptados errores, y preocupaciones ciegas, que viven con el resto de sus individuos; y que exentas de la decrepitud de aquéllos, no se satisfacen con acompañar al hombre hasta el sepulcro, sino que retroceden también hasta las generaciones nacientes para causar en ellas igual cúmulo de males!

En vista de esto, pues, ¿no sería la obra más acepta a la humanidad, porque la pondría a cubierto de la opresora esclavitud de sus preocupaciones, el dar ensanche y libertad a los escritores públicos para que las atacasen a viva fuerza, y sin compasión alguna? Así debería ser seguramente; pero la triste experiencia de los crueles padecimientos que han sufrido cuantos han intentado combatirlas, nos arguye la casi imposibilidad de ejecutarlo. Sócrates, Platón, Diágoras, Anaxágoras, Virgilio, Galileo, Descartes, y otra porción de sabios que intentaron hacer de algún modo la felicidad de sus compatriotas, iniciándolos en las luces y conocimientos útiles y descubriendo sus errores, fueron víctimas del furor con que se persigue la verdad.

¿Será posible que se haya de desterrar del universo, un bien que haría sus mayores delicias si se alentase y se supiese proteger? ¿Por qué no le ha de ser permitido al hombre el combatir las preocupaciones populares que tanto influyen, no sólo en la tranquilidad, sino también en la felicidad de su existencia miserable? ¿Por qué se le ha de poner una mordaza al héroe que intenta combatirlas, y se ha de poner un entredicho formidable al pensamiento, encadenándole de un modo que se equivoque con la desdichada suerte que arrastra el esclavo entre sus cadenas opresoras?

Desengañémonos al fin que los pueblos yacerán en el embrutecimiento más vergonzoso, si no se da una absoluta franquicia y libertad para hablar en todo asunto que no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra augusta religión, y a las determinaciones del gobierno, siempre dignas de nuestro mayor respeto. Los pueblos correrán de error en error, y de preocupación en preocupación, y harán la desdicha de su existencia presente y sucesiva. No se adelantarán las artes, ni los conocimientos útiles, porque no teniendo libertad el pensamiento, se seguirán respetando los absurdos que han consagrado nuestros padres, y han autorizado el tiempo y la costumbre.

Seamos, una vez, menos partidarios de nuestras envejecidas opiniones; tengamos menos amor propio; dése acceso a la verdad y a la introducción de las luces y de la ilustración: no se reprima la inocente libertad de pensar en asuntos del interés universal; no creamos que con ella se atacará jamás impunemente al mérito y la virtud, porque hablando por sí mismos en su favor y teniendo siempre por árbitro imparcial al pueblo, se reducirán a polvo los escritos de los que, indignamente, osasen atacarles. La verdad, como la virtud, tienen en sí mismas su más incontestable apología; a fuerza de discutirlas y ventilarlas aparecen en todo su esplendor y brillo: si se oponen restricciones al discurso, vegetará el espíritu como la materia; y el error, la mentira, la preocupación, el fanatismo y el embrutecimiento, harán la divisa de los pueblos, y causarán para siempre su abatimiento, su ruina y su miseria.

Mariano Moreno (1778 - 1811) en Gaceta de Buenos Aires, del 21 de junio de 1810

lunes, 27 de febrero de 2012

Entrevista a M. Belgrano


Hoy es 27 de febrero. Ha anochecido en las riberas del Paraná, en un pueblerío de casas bajas, humildes.

Aqui, en una tienda de campaña, apenas un candil ilumina débilmente un escritorio, donde hay planos, papeles, una pluma y en una esquina, un paño bicolor. De ese lado del escritorio, un general que en realidad es abogado. Y de este lado, nosotros, en esa intención de conversar con el inspirador de ese paño que observamos.

Ha sido un dia agitado para el abogado que brillaba con luces propias en la colonial Buenos Aires. Desde su arribo a la villa del Rio de la Plata, orgulloso de su título de abogado de Salamanca, es mucho lo que Manuel Belgrano ha realizado. Las crónicas lo cuentan como activísimo responsable de las jornadas de Mayo de 1810, y ahora, ya con el ánimo templado por la inquietud de ver en riesgo aquellas decisiones, ha abandonado su escritorio y ha calzado botas y uniforme, para hacer hacerse cargo una formación militar.

Y aquí estamos. Hago un poco de ejercicio mental, tratando de resumir lo sucedido en estos últimos tiempos, para aclarar mi garganta. Me pidieron que fuese breve en la entrevista, porque el General no ha tenido un día fácil y su salud siempre se resiente en esas circunstancias. Y entonces, hago un resumen de lo más importante.

En jornadas recientes, Huaqui, un desastre en combate, ha empujado a las débiles tropas coloniales hacia su repliegue. Las tropas del Ejército estan desmoralizadas. Es que el panorama no se presenta fácil. Para nada. Los vientos han traído las noticias de que la marina española patrulla las costas dominando a la provincia hermana de Uruguay. Y hay que templar el ánimo de los hombres, pero también reunir todos los elementos de combate.

Y esa fue nuestra primera pregunta.

¿Por qué su presencia en Rosario del Pago de los Arroyos, General?

Muy medido, muy sobrio en su respuesta, Belgrano desplegó un mapa y señaló, diciendo

"El maltrecho ejército del Alto Perú, que ha sido derrotado en la batalla deHuaqui, se ha replegado hasta Jujuy; es la única defensa de las provincias del norte. La situación de la Banda Oriental tampoco es favorable. La marina española domina las costas desguarnecidas del Río de la Plata. Por eso estoy aquí: debo armar y hacer funcionar dos baterías de costa en este pequeño pueblo de La Capilla. He traído unos pocos hombres del Regimiento de Patricios para lograr defender este punto."

General, disculpe la impertinencia, pero las circunstancias, usted sabe, me dicen que no tenemos mucha identidad de tropa. ¿Usted ha pensado como lograr que esos soldados se integren?


"Mire, en realidad ya le he enviado al Triunvirato una nota. Lea usted mismo este mensaje que he copiado en mis anotaciones: "“Parece que es llegado el caso de que V.E. se sirva declarar la escarapela nacional que debemos usar para que no se equivoquen con la de nuestros enemigos y no haya ocasiones que puedan sernos de perjuicio…”

Entiendo que fue autorizado, General? Por eso ese paño bicolor que observo ahí?

"Digamos, señor, que me tomado la autorización yo sólo. El Triunvirato es algo lento en sus respuestas. Y yo necesito templar a mi gente. Asi que estando las baterias listas, le pedí a la señora María Catalina Echavarría de Vidal la confección de una bandera en forma vertical, blanca contra el asta y celeste.Esa que ve usted ahí, he dispuesto que sea nuestra identidad".

Por curiosidad, general, esos colores tienen alguna significación particular o sólo es una combinación casual?

"Esos colores ya se usaban en escarapelas en las invasiones inglesas por parte de las tropas de Pueyrredón que la tomaron de la Virgen de Luján; también la banda de los reyes borbones era celeste y blanca, especialmente por Carlos III, luego en 1810 se usaron cintas blancas y rojas en las jornadas de Mayo, pero es la Sociedad Patriótica quien usa desde 1811 la escarapela celeste y blanco. Y le digo, estoy orgulloso del lema“unión y libertad”, los jóvenes morenistas que van a presionar al Triunvirato no están equivocados".


Y como resumiría lo sucedido aqui, General?

"Estoy convencido que esta ha sido una gran jornada. No podemos distraernos de nuestro objetivo máximo: la independencia de la corona. Y la tropa que parte mañana hacia el norte se siente contenida, con identidad. Su lucha no será en vano, porque la Patria tiene asegurada su libertad. Y los colores de la bandera son ese símbolo"

Desde mi lugar como improvisado preguntador, mi memoria auditiva recuerda el breve mensaje a la tropa formada:



¡Soldados de la Patria! En este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro Excelentísimo Gobierno: en aquel, la batería de la "Independencia", nuestras armas aumentarán las suyas; juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad. En fe de que así lo juráis, decid conmigo "¡Viva la Patria!"
Y no puedo evitar emocionarme, al escuchar la vibrante respuesta

"Viva la Patria!"...un grito hecho voz, que se ató a los pliegues de la celeste y blanca.



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Y desde entonces, desde aquel 27 de febrero de 1812, como reza el poeta, "la bandera argentina no ha sido atada jamás al carro triunfal de ningún vencedor de la tierra".

Aquella "página eterna de argentina gloria, melancólica imagen de la patria", como tituló Juan Chassaing en su inmortal canto, inspiró los esfuerzos de la emancipación, convirtió a los niños en hombres decididos a brindar la vida en su defensa, flameó en las selvas y en los montes; en la pampa inmensa y en las inmensidades oceánicas; cubrió en su infortunio a los héroes de Malvinas, presidió la cotidiana hazaña de educar, ennobleció el esfuerzo del trabajo, acompañó en las proezas deportivas; en suma, alentó y alienta la existencia de los hijos este suelo acogedor y generoso.

De ahí que se la llame sin exageración "símbolo máximo de los argentinos". ¿Qué otro símbolo nos identificaría de manera tan raigal y unánime; qué distintivo, sin desmedro de los que la tradición y la ley han adoptado, nos envuelve y protege con una sensación de seno materno, como la bandera?

Signo de la unión; garantía de igualdad en la diversidad; expresión de abrazo desinteresado para los que llegaron de las remotas latitudes en busca de pan, trabajo y libertad, fue un lazo que anudó vigoroso los anhelos y esperanzas de argentinos y extranjeros. ¿O no está probado el legítimo orgullo con que los inmigrantes de distintas procedencias la adoptaron como manifestación de amoroso reconocimiento hacia el suelo, los hombres y las instituciones y dignificante existencia?

La bandera es lección, mensaje y desafío. En sus pliegues se reúne lo que fuimos: lo que se logró a fuerza de fe y perseverancia.

Lo que somos como pueblo que padece pero sueña con el porvenir de prosperidad que promete nuestra enorme riqueza.

Como comunidad que confía en alcanzar una concordia nacida de la honradez de gobernantes y gobernados, del respeto por la ley y de la vocación hacia el bien común de cada componente de la sociedad.

Y lo que seremos cuando sepamos oír claramente las voces de la historia e imaginar y transitar día a día por caminos nuevos.



(Permiso histórico, logrado por el material cedido gentilmente por la Dra. Ana María Gombau, de la Asociación Cultural Sanmartiniana)











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