Buscador

Mostrando entradas con la etiqueta anonimo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anonimo. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de julio de 2012

Una historia sobre la amistad (Anónimo)


Recibí una llamada telefónica de un buen amigo. Me alegró mucho su llamada. Lo primero que me preguntó fue: ¿Cómo estás? Y sin saber por qué, le contesté: "Muy solo"."¿Quieres que hablemos?", me dijo. Le respondí que si y me dijo: ¿Quieres que vaya a tu casa?". Y respondí que sí. Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba llamando a mi puerta.

Yo hablé durante horas de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él, atento siempre, me escuchó. Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara, que me apoyara y me hiciera ver mis errores.



Me sentía muy a gusto y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo: "Bueno, me voy, tengo que ir a trabajar".

Yo me sorprendí y le dije:¿Por qué no me habías dicho que tenías que ir a trabajar? Mira la hora que es, no has dormido nada, te quité tu tiempo toda la noche". Él sonrió y me dijo: "No hay problema, para eso estamos los amigos".


Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así. Le acompañéla puerta de mi casa...y cuando él iba hacia su coche le pregunté: "Y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde?".

Él se volvió y me dijo en voz baja: "Es que te quería dar una noticia...". Y le pregunté:"¿Cuál es?" Y me dijo: Fui al médico ayer y me dijo que estoy muy enfermo. Tengo cáncer. Es irreversible y terminal. Me quedan tres meses de vida". Yo me quedé mudo...; él sonrió y me dijo: "Ya hablaremos de eso. Que tengas un buen día." Se dio la vuelta y se fue.



Pasó un buen rato hasta que asimilé la situación y me pregunté una y otra vez ¿por qué cuando él me preguntó cómo estaba me olvidé de él y sólo hablé de mí? ¿Cómo tuvo fuerza para sonreírme, darme ánimos, decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación...? Esto es increíble...

Mi amigo murió hace dos meses. Desde entonces mi vida ha cambiado.


Suelo ser menos dramático con mis problemas. Ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero. Les deseo que tengan un buen día, y les digo: "El que no vive para servir...,no sirve para vivir..."

La vida es como una escalera, si miras hacia arriba siempre serás el último de la fila, pero si miras hacia abajo verás que hay mucha gente que quisiera estar en tu lugar. Detente a escuchar y ayuda a los amigos que te necesitan".



domingo, 24 de junio de 2012

Las leyes fundamentales de la estupidez humana

Las leyes fundamentales de la estupidez humana



VERSIÓN 1:

Corolarios de Giancarlo Livraghi, recogidos en El Poder de la Estupidez. (1997).

Primer Corolario: En cada uno de nosotros hay un factor de estupidez, que siempre es más grande de lo que suponemos.

Segundo Corolario: Cuando la estupidez de una persona se combina con la estupidez de otras, el impacto crece de manera geométrica; es decir, por multiplicación, no por adición, de los factores individuales de estupidez.

Tercer Corolario: La combinación de la inteligencia en diferentes personas tiene menos impacto que la combinación de la estupidez, porque la gente no estúpida tiende siempre a subestimar el poder de hacer daño que tiene la gente estúpida.

VERSIÓN 2:

Recogidas en el libro Allegro ma non troppo (1988), del historiador económico italiano Carlo Maria Cipolla (1922 - 2000).

· Primera Ley Fundamental: Siempre e inevitablemente todos subestiman el número de individuos estúpidos en circulación.

· Segunda Ley Fundamental: La probabilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.

· Tercera Ley Fundamental (o de Oro): una persona estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas.

· Cuarta Ley Fundamental: Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar y circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.

· Macroanálisis y Quinta Ley Fundamental: La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe.




“Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros.
Lo que hacemos por los demás y el mundo permanece y es inmortal”

lunes, 5 de marzo de 2012

La vida sin amor...


La inteligencia sin amor, te hace perverso.

La justicia sin amor, te hace hipócrita.

El éxito sin amor, te hace arrogante.

La riqueza sin amor, te hace avaro.

La docilidad sin amor , te hace servil.

La pobreza sin amor, te hace orgulloso.

La belleza sin amor, te hace ridículo.

La verdad sin amor te hace hiriente.

La autoridad sin amor, te hace tirano.

El trabajo sin amor te hace esclavo.

La sencillez sin amor te envilece.

La oración sin amor, te hace introvertido.

La ley sin amor, te esclaviza.

La política sin amor, te hace ególatra.

La fe sin amor, te hace fanático.

La Cruz sin amor, se convierte en tortura.

La vida sin amor, no tiene sentido











viernes, 2 de marzo de 2012

Sobre el amor verdadero


Un famoso profesor se encontró frente a un grupo de jóve­nes universitarios que estaban en contra del matrimonio. Los muchachos defendían que el romanticismo cons­tituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando ésta se apaga en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.

El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les rela­tó lo siguiente:

Mis padres vivieron cincuenta y cinco años casados. Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la furgoneta. A máxima ve­locidad, sin respetar los semáforos, condujo hasta el hospital más cercano. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el funeral, mi padre no habló en lo más minino, su mirada estaba per­dida y casi no lloró. Esa noche, sus hijos nos reunimos con él.

En un ambiente de dolor y de nostalgia recordamos hermo­sas anécdotas sobre mi madre. Él pidió a mi hermano, que es teólogo, que le dijera dónde estaría mamá en ese preciso momento; mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó cómo y dónde estaría ella.

Mi padre escuchaba con gran atención y de repente, pidió:

“Llévenme al cementerio!”

“Papá”,respondimos nosotros, “son las doce de la noche. No podemos ir al cementerio ahora.”

Alzó la voz y, con una mirada con lagrimas, dijo: “No discutan conmigo, por favor; no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa durante cincuenta y cinco años.”

En ese momento se produjo un respetuoso silencio y no discu­timos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al cuidador y con una linterna a cuestas llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, rezó y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:

“Fueron cincuenta y cinco buenos años… ¿Saben?, nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así —hizo una pausa y se lim­pió la cara—. Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis, en mi cambio de empleo —continuó—. Hicimos la mudanza cuando vendimos la casa y nos mudamos a la ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos crecer y terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de nuestros seres más queridos, reza­mos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apo­yamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad y perdona­mos nuestros errores… Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por qué? Porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera…”

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo te­níamos el rostro lleno de lágrimas. Lo abrazamos y él nos consoló: “Todo está bien, hijos; podemos irnos a casa; ha sido un buen día.

Autor Desconocido.











viernes, 10 de febrero de 2012

Debilidad Psicologica vs Libertad (Anónimo)


Un individuo psicológicamente débil y desmoralizado, preocupado por su supervivencia y asilado, no va a poder responder ni organizarse eficazmente contra la tiranía.
Aislar a un individuo o a una sociedad entera para dominarlo
Todo individuo se nutre de energía. Energía económica por un lado y energía social y vital por otro. Se trata por tanto de reducir esa energía. Mantener a la mayoría de la población en un estado continuo de ansiedad interior. Funciona porque la gente está demasiado ocupada asegurando su propia supervivencia o luchando por ella como para construir una respuesta eficaz.
Un entorno desmotivador -por la falta de expectativas y la falta de autoestima- consigue reducir la energía social y vital del individuo. La falta de dinero también influye en la energía social del individuo causando desmotivación y apatía. Otros elementos castradores, como lo políticamente correcto, el castigo al individualismo o el aislamiento, también contribuyen a reducir la energía social de un individuo.

Podemos suprimir aun más la potencia psicológica del individuo mediante el colectivismo. Un yo debilitado psicológicamente no va a poder generar la capacidad de liderazgo para hacer frente al entorno y cambiarlo. La insistencia del trabajo en equipo o la demonización del lobo solitario o las individualidades a favor de lo políticamente correcto o de unos valores colectivistas son ejemplos de este tipo de argucias, al igual que la eliminación del espíritu crítico en la educación a favor de valores sociales.

Es a través de la libertad del individuo como se construye una sociedad libre, no hay otra forma. La piedra angular de la libertad son nuestros derechos individuales y nuestra intimidad personal, y eso es precisamente lo que está en juego. Si el sistema de dominación se basa en debilitar psicológicamente el yo del individuo, la contra únicamente puede estar en el reforzamiento de ese yo.

Solo a través el reforzamiento del yo podremos enfrentarnos al entorno para cambiar las cosas y tomar conciencia de que nadie nos tiene que dar la libertad, porque somos libres. Dicen las crónicas que "nuestros antes" tenían como valor supremo su libertad, y ya es hora de que recuperemos esa consciencia y ese espíritu. Todo sistema de dominación social tiene un punto débil, y es que necesita de nuestro consentimiento.

Es fácil vender imágenes demagógicas a sociedades desmoralizadas. Todos los totalitarismos se basan en eso porque son una solución a una vida insegura y atomizada: someter a la población y llevar a la sociedad a una fuerte situación de inseguridad, angustia y terror, de manera que la gente llegue a sentirse tan desbordada que pida a gritos una solución, la que sea.

John Stuart Mill, en el capítulo tercero de Sobre la libertad (On liberty), se muestra claro al respecto, cuando señala que el ser humano que permite que su mundo le imponga elecciones ajenas a él, sólo puede aspirar a alcanzar la facultad de imitación propia de los simios. La libertad de elección, de ación, es tan importante que sin ella no se pueden desplegar las facultades humanas de percepción, de discriminación, de juicio, de actividad mental e incluso de preferencias morales.











martes, 18 de octubre de 2011

¿Por qué la BlackBerry se llama así?

Le pusieron así, porque a los esclavos en Estados Unidos se les ataba una bola negra de hierro en el pie, irregular y cacariza (no era una bola perfecta), con una cadena y un grillete, para que no escaparan corriendo de los campos de algodon. Los Amos, para usar un eufemismo (palabra politicamente mas correcta que suena más bonito), la llamaban “Black Berry” (Fresa Negra), porque se asemejaban a dicha fruta. Ese era el símbolo de la antigua esclavitud, que decían que estarían forzados a dejar su vida hasta perecer sin poder escapar de esos campos de siembra.

En los tiempos modernos, a los nuevos empleados, no se les puede amarrar una bola de hierro para que no escapen, en cambio, se les da un “Blackberry” y quedan inalámbricamente atados con ese grillete, que al igual que los esclavos, no pueden dejar de lado y que los tiene atados al trabajo todo el tiempo.

Es el símbolo moderno de la esclavitud.

Yo tengo uno, al igual que los gerentes y directores y basta ver como estan pegados a la dichosa maquinita todo el tiempo, como adición; en el baño, en el auto, en el cine, en la cena, al dormirse y no hay forma de escapar cuando llama el jefe o cuando te mandan correos. No hay manera de decir que no te llegó o que no escuchaste porque este teléfono chismoso te avisa si llamaron y no contestaste, si tienes mensajes por leer, si los leiste y si los demás abrieron tus correos, te marca citas, horarios, te despierta, se apaga solo, se prende solo, y te permite estar idiotizado horas en la internet, mientras tu esposa, esposo, novia o novio y tus hijos y familia te reclaman porque no les pones atención.

Y ahí los ves, modernos ejecutivos que se sienten muy importantes, porque “el jefe” les dio su Blackberry” para que no escapen de los campos de trabajo.

No habrian podido pensar un nombre mejor, ¿no crees?
Autor Amonimo

PRO Vida

Sonría lo estamos Filmando