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domingo, 6 de enero de 2013

Año Nuevo-NuevoYO


No abandones las ansias de hacer 

de tu vida algo extraordinario. 

Me celebro y me canto a mí 
mismo. 

Cuando conozco a alguien no me 
importa si es blanco, negro, judío o 
musulmán. Me basta con saber que 
es un ser humano. 

Lo insignificante es tan importante 
como todo lo demás. 

Cuando doy, doy a mi mismo. 

Lo que satisface al alma, es la 
verdad. 

La vida es lo poco que nos sobra 
de la muerte. 

Toda pulgada cúbica de espacio es 
un milagro. 

No soy sentimental ni miro desde 
arriba a hombres ni a mujeres de 
los que no me aparto. No soy más 
orgulloso que humilde… Me 
humilla quien humilla a los otros, y 
nada se hace o dice que no recaiga 
en mí…. 

Si nadie me ve, no me importa, y 
si todos me ven, no me importa 
tampoco. Un mundo me ve, el más 
grande de todos los mundos: Yo. 

Mira tan lejos como puedas, hay 
espacio ilimitado allá. 

Yo no hablo del principio y del fin. 
Jamás hubo otro principio que el 
de ahora, ni más juventud o vejez 
que las de ahora. Y nunca habrá 
otra perfección que la de ahora, ni 
más cielo o infierno que éstos de 
ahora. 

No pregunto quién eres, eso 
carece de importancia para mí. No 
puedes hacer ni ser más que 
aquello que yo te inculco. 

VIVE !!!
Walt Whitman





No puedo ejecutar un acto nuevo, soy la fatiga de un espejo inmóvil.
Nada hay antiguo bajo el sol.
Todo sucede por primera vez, pero de un modo eterno.
El que lee mis palabras está inventándolas.


Los sonetos
I
Encorvados los hombros, abrumado
por su testa de toro, el vacilante
Minotauro se arrastra por su errante
laberinto. La espada lo ha alcanzado
y lo alcanza otra vez, Quien le dio muerte
no se atreve a mirar al que fue toro
y hombre mortal, en un ayer sonoro
de hexámetros y escudos y del fuerte
batallar de los héroes. Ilusoria
fue tu aventura, trágico Teseo;
de la bifronte sombra la memoria
no ha borrado las aguas el Leteo.
Sobre los siglos y las vanas millas
ésta da horror a nuestras pesadillas. 
II
Me pesan los ejércitos de Atila,
las lanzas del desierto y las murallas
de Nínive, ahora polvo; las batallas
y la gota del tiempo que vacila
y cae en la clepsidra silenciosa
y el árbol secular donde clavada
por Odín fue la hoja de la espada
y cada rosa y cada primavera
de Nishapur. Me abruman las auroras
que son y fueron los ponientes,
el amor y Tiresias y las serpientes
las noches y los días y las horas.
gravitan sobre la sombra que soy.
La carga del pasado es infinita. 
III
Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los hombres y los que seremos.
Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y el fin, la caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los ritos de la muerte y las endechas.
No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre;
pienso con esperanza en aquel hombre
que no sabrá quien fui sobre la tierra.
Bajo el indiferente azul del cielo,
esta meditación es un consuelo. 
IV
Los ordenes de libros guardan fieles
en la alta noche el sitio prefijado.
El último volumen ha ocupado
el hueco que dejó en los anaqueles.
Nadie en la vasta casa. Ni siquiera
el eco de una luz en los cristales
ni desde la penumbra los casuales
pasos de vaga gente por la acera.
Y sin embargo hay algo que atraviesa
lo sólido, el metal, las galerías,
las firmes cosas, las alegorías
el invisible tiempo que no cesa,
que no cesa y que apenas deja huellas.
Ese alto río roe las estrellas.
V
¡Cuántas cosas hermosas! Los confines
de la aurora del Ganges, la secreta
alondra de la noche de Julieta.
El pasado está hecho de jardines.
Los amantes, las naves, la curiosa
enciclopedia que nos brinda ayeres,
los ángeles del gnóstico, los seres
que soñó Blake, el ajedrez, la rosa,
El cantar de los cantares del hebreo,
son la flor que florece en el desierto
de la atroz Escritura, el mar abierto
del álgebra y las formas de Proteo.
Quedan aún tantas estrellas.
Suspendo aquí esta vana astronomía.
Jorge Luis Borges


Bienvenido 2013


Ante la llegada de un nuevo año nos encontramos en un estado de crecimiento que requiere nuestra directa participación con nuestro ser interior y exterior. Estamos siendo empujados de cualquier manera concebible por influencias internas, externas e intermedias para que participemos en nuevas maneras con nuestro sentido de un “nuevo yo.”
Tenemos ahora un nuevo yo que está emergiendo, nuestra experiencia de vida es mucho más pacífica, satisfactoria y fácil.
Cambian nuestras metas, ideales y el lugar donde enfocamos nuestra atención como prioridad.
No somos independientes, sino interdependientes de toda vida. Sin embargo, debemos volvernos independientes a fin de aprender a ser interdependientes.
Es importante no temer y ver la oportunidad de interactuar auténticamente con los demás.
Podemos observar y vigilar nuestros comportamientos, acciones y pensamientos cuando participamos en relaciones con los demás. A medida que participamos conscientemente en nuestro propio crecimiento, tenemos simultáneamente la oportunidad de liberar viejos enredos y lazos sin resolver con otras personas.
En la nueva energía los eventos transpiran con inmediatez y espontaneidad, así que prepárense para el empuje hacia adelante este año que recién comienza. El empuje será para que Participen con el nuevo y mejorado yo al tiempo que interactúan con el viejo mundo en nuevas capacidades.






domingo, 14 de octubre de 2012

Ensayo sobre el tiempo X : Conclusiones


El tiempo es sucesión, y como tal, exige de un segundo instante temporal para que se traslade el primero;un tercer instante para que transcurra el segundo, y así hasta el infinito. El verdadero tiempo para John Dunne (An Experiment with Time y Nothing Dies), es el inalcanzable ultimo termino de una seria infinita de instantes...

La eternidad(Es/T parte 9)



Los teólogos definen a la eternidad como la simultanea y lúcida posesión de todos los instantes del tiempo y la declaran como uno de los atributos divinos. Dunne supone que ya es nuestra la eternidad y que los sueños de cada noche son prueba de ello.


Soñar es coordinar los vistazos de una contemplación infinita y simultanea de tiempo y urdir con ellos una historia, o una serie de historias.  
Dunne asegura que en nuestra muerte aprenderemos el manejo feliz de la eternidad. Recobraremos todos los instantes de nuestra vida y los combinaremos como nos plazca.


Para Berkeley es tiempo es: la sucesión de ideas que fluye uniformemente y de la que todos los seres participan ; para David Hume es: una sucesión de momentos indivisibles[...]Somos una colección de persepciones, que se suceden unas a otras con inconcebible rapidez...en fin para los idealistas el mundo esta hecho de un tiempo absoluto, un laberinto, un caos, un sueño.

Borges opina al respecto: [...]cada instante es autónomo  Ni la venganza ni el perdón ni las cárceles ni siquiera el olvido pueden modificar el invulnerable pasado. No menos vanas me parecen la esperanza y el miedo, que siempre se refieren a hechos futuros; es decir, a hechos que no nos ocurrirán a nosotros que somos el minucioso presente.[...] cada momento que vivimos existe, no así su imaginario conjunto. Si el tiempo es un proceso mental ¿Como pueden compartirlo millares de hombres, o aun dos hombres distintos?.

Comparto para apoyar esta opinión un relato del maestro, "Sentirse en Muerte"
No creí, no, haber remontado las presuntivas aguas del Tiempo; más bien me sospeché poseedor del sentido reticente o ausente de la inconcebible palabra eternidad. Sólo después alcancé a definir esa imaginación.
La escribo, ahora, así: Esa pura representación de hechos homogéneos —noche en serenidad, parecita límpida, olor provinciano de la madreselva, barro fundamental— no es meramente idéntica a la que hubo en esa esquina hace tantos años; es, sin parecidos ni repeticiones, la misma. El tiempo, si podemos intuir francamente esa identidad, es una delusión: la indisolubilidad de un momento de su aparente ayer y otro de su aparente hoy, basta para desordenarlo.
Apelando al sentido común es evidente que solo se se tiene certeza de este instante, el presente...

"Hoy es siempre todavía, toda la vida es ahora"(Es/T parte 1)  


Shopenhauer(El mundo como representación y voluntad) escribe al respecto:
La forma de la aparición de la voluntad es sólo el presente, no el pasado ni el porvenir; estos no existen más que para el concepto y por el encadenamiento de la conciencia, sometida al principio de la razón[...]El tiempo es como un circulo que girara infinitamente.... 
Por eso debemos disfrutar del presente:

Carpe Diem(Es/T parte 2)


Si vives cada día de tu vida como si fuera el ultimo algún día tendrás razón(Es/T parte 3)

Aunque el presente quizás no exista(Es/T parte 4): 


El presente es esa circunstancia que desaprovechamos y dejamos pasar y no nos damos cuenta que ha sucedido hasta que forma parte de ese pozo sin fondo al que llamamos pasado.
El pasado es inalterable...

Somos lo que fuimos(Es/T parte 5) 


Y el futuro es incierto...(Es/T parte 6)


Si, según lo expresado por Shopenhauer el tiempo es una rueda que gira de manera inifinita, eso nos lleva a Nietzsche y el Eterno Retorno(Es/T parte 7), idea que antes fue expuesta por Platon en El timeo...

El tiempo y los ciclos Planetarios(Es/T parte 8)


Antes había remitido al sentido común pero como estoy loco prefiero algún textos budistas que dicen que el mundo se aniquila y resurge 6500 millones de veces por día...como un fénix. 








sábado, 13 de octubre de 2012

Fernando Pessoa

Solo esta libertad nos conceden los dioses: someternos a su dominio por voluntad nuestra. Más vale que así lo hagamos porque solo en la ilusión de la libertad, la libertad existe. Fernando Pessoa

A continuación 2 poemas de el mayor poeta en lengua portuguesa: 


EN LA NOCHE 

En la noche terrible, substancia natural de todas las noches,
la noche de insomnio, substancia natural de todas mis noches,
Recuerdo, velando en modorra incómoda,
Recuerdo lo que hice y lo que pude haber hecho en la vida.
Recuerdo, y una angustia
Se difunde completamente por mí como un frío del cuerpo o un miedo.
Lo irreparable de mi pasado —¡ése es el cadáver!
Puede ser que sean ilusión todos los demás cadáveres.
Puede que estén vivos en otra parte todos los muertos.
Puede que existan en otro lugar todos mis propios momentos pasados,
En la ilusión del espacio y del tiempo,
En la falsedad del transcurrir.


Pero lo que yo no fui, lo que no hice, lo que ni siquiera soñé;
Lo que sólo ahora veo que debió hacerse,
Lo que sólo ahora claramente veo que debió haber sido —
Eso que está muerto más allá de todos los Dioses,
Eso —y fue al final lo mejor de mí— pues ni los Dioses hacen vivir…
Si en cierto momento
Me hubiera vuelto hacia la izquierda en lugar de hacia la derecha,
Si en cierto momento
Hubiese dicho sí en lugar de no, o no en lugar de sí;
Si en cierta plática
Hubiera tenido las frases que sólo ahora elaboro en la duermevela—
Si todo ello hubiese sido así,
Hoy sería otro, y tal vez el universo entero
Sería insensiblemente llevado a ser otro también.
Pero no me volví hacia el lado irreparablemente perdido.
No me vuelvo ni pienso en volverme, y sólo ahora lo percibo;
Pero no dije no o no dije sí, y sólo ahora veo lo que no dije;
Pero las frases que hubo que decir en ese momento se parecen todas,
Claras, inevitables, naturales,
La conversación terminada concluyentemente,
El asunto todo resuelto…
Pero sólo ahora, lo que nunca fue ni será hacia atrás, me duele.
En lo que fallé de veras no tiene ninguna esperanza,
En ningún sistema metafísico.
Puede ser que para otro mundo yo pueda llevar lo que soñé,
¿Pero podré llevar a otro mundo lo que me olvidé de soñar?
Esto sí, los sueños por haber, son el cadáver.
Lo entierro en mi corazón para siempre, para todo el tiempo, para todos los universos,
En esta noche en que no duermo y la quietud me cerca
Como una verdad de la que no comparto,
Y allá fuera el lugar, como la esperanza que no tengo, es invisible para mí.


APLAZAMIENTO
Después de mañana, sí, sólo después de mañana…
Llevaré el día de mañana pensando en después de mañana,
Y sí será posible; pero hoy no…
No, hoy nada; hoy no puedo.
La persistencia confusa de mi subjetividad objetiva,
El sueño de mi vida real, intercalado,
El cansancio anticipado e infinito,
Un cansancio de mundos para tomar un tranvía…
Esta especie de alma…
Sólo después de mañana…
Hoy quiero prepararme,
Quiero prepararme para pensar mañana en el día siguiente…
Es él que es decisivo.
Tengo ya el plano trazado; pero no, hoy no dibujo planos…
Mañana es el día de los planos.
Mañana me sentaré en el escritorio para conquistar el mundo;
Pero sólo conquistaré el mundo después de mañana…
Tengo ganas de llorar,
De repente tengo ganas de llorar mucho, desde dentro…

No, no quieran saber nada más, es secreto, no lo digo.
Sólo después de mañana…
Cuando era niño, el circo del domingo me divertía por toda la semana.
Hoy sólo me divierte el circo del domingo de toda la semana de mi infancia…
Después de mañana seré otro,
Mi vida ha de triunfar,
Todas mis cualidades reales de inteligente, leído y práctico
Serán convocadas por un bando…
Pero por un bando de mañana…
Hoy quiero dormir, redactaré mañana…
Por hoy, ¿cuál es el espectáculo que me repetiría la infancia?
Para comprar incluso los boletos de mañana,
Pues para pasado mañana estará bien el espectáculo…
Antes, no…
Pasado mañana tendré la pose pública que mañana estudiaré.
Pasado mañana seré finalmente el que hoy no puedo nunca ser.
Sólo después de mañana…
Tengo sueño como el frío de un perro vagabundo.
Tengo mucho sueño.
Mañana te diré las palabras, o pasado mañana…
Sí, tal vez sólo después de pasado mañana…


El porvenir…
Sí, el porvenir…

jueves, 4 de octubre de 2012

Ensayo Sobre el Tiempo IX: La Eternidad

Continuando con Platón y los ciclos infinitos del tiempo, ahora toca describir la Eternidad

"Debemos vivir y pensar en cada momento 

como si tuviésemos la eternidad ante nosotros".

La Eternidad de Dios es una consecuencia de su Inmutabilidad. Y esto es así porque cuando hablamos de “eternidad” estamos hablando de “no-tiempo”. El tiempo es en sí mismo “cambio”, medición de movimiento. El tiempo comenzó con la creación del universo cambiante. Dios no cambia, todo lo creado cambia.
Ahora bien, debido a nuestra inteligencia y lenguaje limitados, tenemos que hablar de pasado, futuro y presente de Dios: decimos, por ejemplo, “Dios siempre fue y siempre será”. Pero, en realidad, estrictamente hablando, en Dios no hay ni pasado ni futuro.
Dios es Eterno porque no cambia, porque es Inmutable. Para Dios, no hay sucesión de tiempo, ni medición de duración. Para Dios hay sólo un “eterno presente”. Dios simplemente “es”.
De allí que al darnos su nombre “Yo Soy”, en seguida nos dice que “Yo Soy” es su nombre “para siempre” (Ex. 3, 14-15).

El concepto de eternidad (del latín aeternitas), relacionado con el de inmortalidad, se refiere, popularmente, unas veces a una duración infinita y sin límites, y otras designa una existencia sin tiempo o fuera del tiempo.
Existen diversas argumentaciones acerca del tópico de la eternidad, a través de las cuales, quienes las sustentan, tratan de demostrar que la materia, el movimiento y el tiempo deben haber existido y existirán eternamente.
En la eternidad, el tiempo no gravita, porque es un concepto que lo trasciende. No hay hoy ni ayer. La inmortalidad borra los límites del presente, del pasado y del futuro. 

¿Qué es la eternidad? 


La eternidad no es la suma de todos nuestros ayeres. La eternidad es todos nuestros ayeres, todos los ayeres de todos los seres conscientes. Todo el pasado, ese pasado que no se sabe cuándo empezó. Y luego, todo el presente. Este momento presente que abarca todas las ciudades, todos los mundos, el espacio entre los planetas. Y luego, el porvenir. El porvenir, que no ha sido creado aún, pero que también existe. Los teólogos suponen que la eternidad viene a ser un instante en el cual se juntan milagrosamente esos diversos tiempos.

Platón dijo que el tiempo es la imagen móvil de la eternidad. El empieza por eternidad, por un ser eterno, y ese ser eterno quiere proyectarse en otros seres. Y no puede hacerlo en su eternidad: tiene que hacerlo sucesivamente. El tiempo viene a ser la imagen móvil de la eternidad.
Si a nosotros nos dieran todo el ser... El ser es más que el universo, más que el mundo. Si a nosotros nos mostraran el ser una sola vez, quedaríamos aniquilados, anulados, muertos.
Tenemos días y noches, tenemos horas, tenemos minutos, tenemos la memoria, tenemos las sensaciones actuales, y luego tenemos el porvenir, un porvenir cuya forma ignoramos aún pero que presentimos o tememos. Todo eso nos es dado sucesivamente porque no podemos aguantar esa intolerable carga, esa intolerable descarga de todo el ser del universo. El tiempo vendría a ser un don de la eternidad. La eternidad nos permite vivir sucesivamente.


Felizmente nuestra vida es sucesiva, trascurrimos en el día y en la noche...y nos interrumpe el sueño. Si no hubiera sueño, sería intolerable vivir, no seríamos dueños del placer. 
La totalidad del ser es imposible para nosotros. Así nos dan todo, pero gradualmente.







Cuando sólo tenga la eternidad para ofrecerte, una eternidad de voces y de olvido, una eternidad en la que ya no podré verte ni tocarte ni encelarte ni matarte, cuando a mí mismo ya no me responda y no tenga día ni cuerpo entonces seré tuyo entonces te amaré para siempre.
Homero Aridjis



viernes, 28 de septiembre de 2012

Ensayo sobre el Tiempo VIII :Platon y los ciclos planetarios

Continuando con el tema del tiempo cíclico iniciado en "El Eterno retorno",
en esta oportunidad Platon en el Timeo:    


“Cuando su padre y progenitor vio que el universo se movía y vivía como imagen generada de los dioses eternos, se alegró y, feliz, tomó la decisión de hacerlo todavía más semejante al modelo. Entonces, como éste es un ser viviente eterno, intentó que este mundo lo fuera también en lo posible. Pero dado que la naturaleza del mundo ideal es eterna y esta cualidad no se le puede otorgar completamente a lo generado, procuró realizar una cierta imagen móvil de la eternidad y, al ordenar el cielo, hizo de la eternidad que permanece siempre en un punto una imagen eterna que marchaba según el número, eso que llamamos tiempo. Antes de que se originara el mundo, no existían los días, las noches, los meses ni los años. Por ello, planeó su generación al mismo tiempo que la composición de aquél. Éstas son todas partes del tiempo y el «era» y el «será» son formas devenidas del tiempo que de manera incorrecta aplicamos irreflexivamente al ser eterno. Pues decimos que era, es y será, pero según el razonamiento verdadero sólo le corresponde el «es», y el «era» y el «será» conviene que sean predicados de la generación que procede en el tiempo –pues ambos representan movimientos, pero lo que es siempre idéntico e inmutable no ha de envejecer ni volverse más joven en el tiempo, ni corresponde que haya sido generado, ni esté generado ahora, ni lo sea en el futuro, ni en absoluto nada de cuanto la generación adhiere a los que se mueven en lo sensible, sino que estas especies surgen cuando el tiempo imita la eternidad y gira según el número – y, además, también lo siguiente: lo que ha devenido es devenido, lo que deviene está deviniendo, lo que devendrá es lo que devendrá y el no ser es no ser; nada de esto está expresado con propiedad. Pero ahora, quizá, no es el momento oportuno para buscar exactitud.”

“El tiempo (chrônos), por tanto, nació con el universo (kósmos), para que, generados simultáneamente, también desaparezcan a la vez, si en alguna ocasión tiene lugar una eventual disolución suya, y fue hecho según el modelo de la naturaleza eterna para que este mundo tuviera la mayor similitud posible con el mundo ideal pues el modelo posee el ser por toda la eternidad, mientras que éste es y será todo el tiempo completamente generado. La decisión divina de crear el tiempo hizo que surgieran el sol, la luna y los otros cinco cuerpos celestes que llevan el nombre de planetas para que dividieran y guardaran las magnitudes temporales. Después de hacer el cuerpo de cada uno de ellos, el dios los colocó en los circuitos que recorría la revolución de lo otro (Eclíptica), siete cuerpos en siete circuitos, la luna en la primera órbita alrededor de la tierra, el sol, en la segunda sobre la tierra y el lucero (Venus) y el que se dice que está consagrado a Hermes (Mercurio), en órbitas que giran a la misma velocidad que la del Sol pero con una fuerza contraria a él, razón por la que regularmente se superan unos a otros el sol, el planeta de Hermes y el lucero. Si alguien quisiera detallar dónde colocó los restantes planetas (Marte, Júpiter y Saturno) y todas las causas por las que así lo hizo, la argumentación, aunque secundaria, presentaría una dificultad mayor que la que merece su objeto. No obstante, quizá más tarde, con tranquilidad, podamos explicarlo de manera adecuada. Una vez que cada uno de los que eran necesarios para ayudar a crear el tiempo estuvo en la revolución que le correspondía y, tras sujetar sus cuerpos con vínculos animados, fueron engendrados como seres vivientes y aprendieron lo que se les ordenó, comenzaron a girar según la revolución de lo otro, que en un curso oblicuo cruza la de lo mismo(Ecuador Celeste) y es dominada por ella”.




“Unos recorren un círculo mayor y otros, uno menor; los del menor tienen revoluciones más rápidas, los del mayor más lentas. Como giran alrededor de la revolución de lo mismo, los más rápidos parecen ser superados por los más lentos, aunque en realidad los superan. Aquélla, como todos los círculos avanzan en dos direcciones opuestas al mismo tiempo, los retuerce en espiral y hace aparecer al que se aleja más lentamente de ella como si la siguiera más de cerca a ella que es la más rápida. Para que hubiera una medida clara de la lentitud y rapidez relativa en que se mueven las ocho revoluciones, el dios encendió una luz en el segundo circuito contando desde la tierra, la que actualmente llamamos sol, con la finalidad de que todo el cielo se iluminara completamente y los seres vivientes correspondientes participaran del número, en la medida en que lo aprendían de la revolución de lo mismo y semejante. Así y por estas razones, nacieron la noche y el día, el ciclo de tiempo de la unidad de revolución más racional. El mes se produce, cuando la luna, después de recorrer toda su órbita, supera al sol; el año, cuando el sol completa su revolución. Como tan sólo unos pocos entienden las revoluciones de los restantes, ni se las nombra ni, por medio de la observación, se hacen mediciones relativas, de modo que, en una palabra, no saben que sus caminos errantes de una magnitud enorme y maravillosamente variada son tiempo. Sin embargo, es posible comprender que, cuando las velocidades relativas de las ocho órbitas, medidas por el círculo de lo mismo en progresión uniforme, se completan simultáneamente y alcanzan el punto inicial, entonces el número perfecto de tiempo culmina el año perfecto. De esta manera y por estos motivos, fueron engendrados todos los cuerpos celestes que en sus marchas a través del cielo alcanzan un punto de retorno, para que el universo sea lo más semejante posible al ser vivo perfecto e inteligible en la imitación de la naturaleza eterna.”



martes, 11 de septiembre de 2012

Ensayo Sobre el Tiempo VII: El Eterno Retorno

El tiempo transcurre inevitablemente, es en vano escribir...mas aun aun si uno escribe sobre el tiempo (ese gran problema de la metafísica).
Yo escribo un ensayo sobre el tiempo:




Hace mucho que no escribo sobre este tema, ¿o tal vez lo hago todo el tiempo?. Me parece que ya viví esta situación, estar tecleando para que las palabras creen un nuevo universo...
Hay situaciones que nos hacen creer que la sucesión de momentos se da en forma cíclica, todo vuelve a repetirse y sientes un Deja Vú...volverán las mismas cosas con las mismas propiedades, en las mismas circunstancias y comportándose de la misma forma.

ETERNO RETORNO 



La idea de eterno retorno se refiere a un concepto circular de la historia o los acontecimientos. La historia no sería lineal, sino cíclica. Una vez cumplido un ciclo de hechos, estos vuelven a ocurrir con otras circunstancias, pero siendo, básicamente, semejantes.

El eterno retorno es una concepción filosófica del tiempo postulada en forma escrita, por primera vez en occidente, por el estoicismo y que planteaba una repetición del mundo en donde éste se extinguía para volver a crearse. Bajo esta concepción, el mundo era vuelto a su origen por medio de la conflagración, donde todo ardía en fuego. Una vez quemado, se reconstruía para que los mismos actos ocurrieran una vez más en él.


¿Por qué Nietzsche propone esta extraña teoría? Cabe presentar dos interpretaciones:

1- La primera se refiere al “argumento” que presenta en su defensa, argumento que se expresa casi de forma matemática: dado que la cantidad de fuerza que hay en el universo es finita y el tiempo infinito, el modo de combinarse dicha fuerza para dar lugar a las cosas que podemos experimentar es finito. Pero una combinación finita en un tiempo infinito está condenada a repetirse de modo infinito. Luego todo se ha de dar no una ni muchas sino infinitas veces.

2- Sin embargo, es posible entender también la tesis nietzscheana del eterno retorno como la expresión de la máxima reivindicación de la vida, como una hipótesis necesaria para la reivindicación radical de la vida: la vida es fugacidad, nacimiento, duración y muerte, no hay en ella nada permanente . Pero podemos recuperar la noción de permanencia si hacemos que el propio instante dure eternamente, no porque no se acabe nunca (lo cual haría imposible la aparición de otros instantes, de otros sucesos) sino porque se repite sin fin. En cierto modo, y aunque pueda parecer paradójico, Nietzsche consigue con esta tesis hacer de la vida lo Absoluto. “¿Qué sucedería si un demonio... te dijese: Esta vida, tal como tú la vives actualmente, tal como la has vivido, tendrás que revivirla... una serie infinita de veces; nada nuevo habrá en ella; al contrario, es preciso que cada dolor y cada alegría, cada pensamiento y cada suspiro... vuelvas a pasarlo con la misma secuencia y orden... y también este instante y yo mismo... Si este pensamiento tomase fuerza en ti... te transformaría quizá, pero quizá te anonadaría también...¡Cuánto tendrías entonces que amar la vida y amarte a ti mismo para no desear otra cosa sino ésta suprema y eterna confirmación!” (Friedrick Nietzche-“La Gaya Ciencia”).



En el "eterno retorno" como en una visión lineal del tiempo, los acontecimientos siguen reglas de causalidad. Hay un principio del tiempo y un fin, que vuelve a generar a su vez un principio. Sin embargo, a diferencia de la visión cíclica del tiempo, no se trata de ciclos ni de nuevas combinaciones en otras posibilidades, sino que los mismos acontecimientos se vuelven a repetir en el mismo orden, tal cual ocurrieron, sin ninguna posibilidad de variación. En su obra La gaya ciencia Nietzsche plantea que no sólo son los acontecimientos los que se repiten, sino también los pensamientos, sentimientos e ideas, vez tras vez, en una repetición infinita e incansable.

Esta idea fue retomada después por Friedrich Nietzsche en su libro Así habló Zaratustra, donde el protagonista descubre esta visión del tiempo y queda desmayado por la impresión. Zaratustra despierta después de siete días de inconsciencia y sus animales lo halagan diciéndole que es el maestro del eterno retorno de lo mismo.

Sólo a través de la realización de que el "eterno retorno" incluye tanto los fracasos como los éxitos logra "despertar" del estado de trance en el que está, sabiendo que, aunque el Hombre vuelva a ser Mono, nuevamente Zaratustra aparecerá para predicar el Übermensch (superhombre o suprahombre), nuevamente se dará cuenta de lo que es el "eterno retorno" y nuevamente despertará.

El valor del concepto de eterno retorno ha sido tan discutido como poco entendido. En general, se le considera únicamente desde el punto de vista cronológico, en el sentido de repetición de lo sucedido. Pocas veces es pensado como uno de los conceptos más poderosos de la filosofía moral de todos los tiempos:
"Obra de modo que un horizonte de infinitos retornos no te intimide; elige vivir de forma que si tuvieras que volver a vivir toda tu vida de nuevo, pudieras hacerlo sin temor". Nietzsche, en su teoría del eterno retorno, nos enseña sólo una cosa: el hombre logrará transformarse en el SuperHombre cuando logre vivir sin miedo.



miércoles, 15 de agosto de 2012

Ensayo sobre el Tiempo VI (El futuro incierto)

Continuando con Un Ensayo sobre el Tiempo:

1. "Hoy es siempre Todavia"
2. "Carpe Diem"
3. "Vive como si este día fuera el ultimo"
4. "El tiempo fluye como un rio"
5. "Estamos hechos de nuestra memoria"
...hoy es el turno de EL FUTURO

Según la concepción lineal del tiempo que tienen la mayoría de las civilizaciones humanas, el futuro es la porción de la línea temporal que todavía no ha sucedido; en otras palabras, es una conjetura que bien puede ser anticipada, predicha, especulada, postulada, teorizada o calculada a partir de datos en un instante de tiempo concreto.

Suelo navegar de vez en cuando por el futuro mediante el subconsciente, en sueños, pero solo se que es futuro cuando estos hechos suceden irremediablemente.¿A quien no le ha sucedido?¿Quien no ha tenido sueños premonitorios?¿Como hace el destino para estar agazapado, allí, hasta el momento oportuno?

El maestro Borges dice:
¿Qué soñará el indescifrable futuro?
Soñará que Alonso Quijano puede ser don Quijote sin dejar su aldea y sus libros. Soñará que una víspera de Ulises puede ser más pródiga que el poema que narra sus trabajos.
Soñará generaciones humanas que no reconocerán el nombre de Ulises.
Soñará sueños más precisos que la vigilia de hoy.
Soñará que podremos hacer milagros y que no los haremos,
porque será más real imaginarlos.
Soñará mundos tan inmensos que la voz de una sola de sus aves podría matarte.
Soñará que el olvido y la memoria pueden ser actos voluntarios, no agresiones o dádivas del azar.
Soñará que veremos con todo el cuerpo,
como quería Milton desde la tierna sombra de esos tiernos orbes, los ojos.
Soñará un mundo sin la máquina y sin esa doliente máquina, el cuerpo.
La vida no es un sueño pero puede llegar a ser un sueño, escribe Novalis.



El futuro es sólo una promesa
y el hogar tan sólo es un recuerdo.
Lejos de su casa un hombre espera
manos que lo salven del silencio.
Flores de papel el aire lleva
y bajo los escombros
tirita aquella estrella
que marca su retorno

También el anti-poeta Nicanor Parra escribe:

Lo queramos o no
Sólo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
Porque como dice el filósofo
El ayer es ayer
Nos pertenece sólo en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
No se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
Son solamente dos:
El presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
Porque es un hecho bien establecido
Que el presente no existe
Sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó...,
como la juventud.

En resumidas cuentas
Sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
Por ese día que no llega nunca
Pero que es lo único
De lo que realmente disponemos.



...todos tenemos la posibilidad de preparar nuestro propio futuro. El futuro se prepara clasificando y procesando nuestros proyectos, sueños, esperanzas y temores, que guían lo que hacemos actualmente. Así, el futuro puede considerarse que surgirá de la interacción de: 1) los eventos y acontecimientos actuales; 2) las tendencias de nuestra vida; 3) las imágenes que nos alientan (proyectos, sueños, esperanzas y temores); y, 4) las acciones que resultan de las decisiones que tomamos.

El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños.

Continuara...

viernes, 3 de agosto de 2012

Fernando Pessoa: ¿Qué es el tiempo para que yo lo aproveche?

Escribiendo un
Ensayo sobre el Tiempo
que hasta ahora vamos por la mitad, a saber:
1. "Hoy es siempre Todavia"
2. "Carpe Diem"
3. "Vive como si este día fuera el ultimo"
4. "El tiempo fluye como un rio"
5. "Estamos hechos de nuestra memoria"

...Me encontré con un poema de Fernando Pessoa sobre este tema, y dice mas o menos lo siguiente:


¡APROVECHAR el tiempo!
Pero qué es el tiempo, ¿para que yo lo aproveche?
¡Aprovechar el tiempo!
Ni un día sin línea…
El trabajo honesto y superior…
El trabajo para Virgilio, para Milton…
¡Pero es tan difícil ser honesto o ser superior!
¡Es tan poco probable ser Milton o ser Virgilio!


¡Aprovechar el tiempo!
Arrancar del alma los pedazos precisos —ni más ni menos—
Para con ellos juntar los cubos ajustados
Que hacen estampas ciertas en la historia
Y están ciertas también del lado de abajo, que no se ve…
Poner las sensaciones en castillo de naipes, pobre China de las veladas,
Y los pensamientos en dominó, igual contra igual,
Y la voluntad en carambola difícil…


Imágenes de juegos o de paciencias o de pasatiempos—
Imágenes de vida, imágenes de las vidas, Imagen de la Vida.

Verbalismo…
Sí, verbalismo…
¡Aprovechar el tiempo!
No tener un minuto que desconozca el examen de conciencia..
No tener un acto indefinido ni ficticio…
No tener un movimiento disconforme con propósitos…

Buenas maneras del alma…
Elegancia de persistir…


¡Aprovechar el tiempo!
Mi corazón está cansado como un mendigo verdadero.
Mi cerebro está listo como un bulto colocado en un rincón.
Mi canto (¡verbalismo!) está tal como está y es triste.
¡Aprovechar el tiempo!

Desde que comencé a escribir pasaron cinco minutos.
¿Los aproveché o no?
Si no sé si los aproveché, ¡¿qué sabré de otros minutos?!


Pasajera que viajas tantas veces en el mismo compartimento conmigo
En el tren suburbano,
¿Llegaste a interesarte en mí?
¿Aproveché el tiempo mirándote?
¿Cuál fue el ritmo de nuestro sosiego en el tren andante?
¿Cuál fue el entendimiento que no llegamos a tener?
¿Cuál fue la vida que hubo en esto? ¿Qué fue esto para la vida?

¡Aprovechar el tiempo!
¡Ah, déjenme que no aproveche nada!
¡Ni tiempo, ni ser, ni memorias de tiempo o de ser!
Déjenme ser una hoja de árbol, sacudida por la brisa,
La polvareda de un camino, involuntario y solo,
El arroyo casual de las lluvias que se acaban,
El surco que hacen en los caminos las ruedas mientras no vienen otras,
El trompo del muchacho que va a detenerse,
Y oscila, con el mismo movimiento que tiene la tierra,
Y se estremece, con el mismo movimiento que tiene el alma,
Y cae, como caen los dioses, en el suelo del Destino.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Ensayo sobre el tiempo V (Somos lo que fuimos)


En la nota anterior me había preguntado: ¿Que pasaría si te dijera que el presente no existe?

Existiera o no la posibilidad de percibir el presente, de detener el tiempo lo único cierto es el PASADO.
Si yo hablo del presente, estoy hablando de una entidad abstracta. La sensación que tenemos acerca de que ha transcurrido el tiempo es un mensaje que recibimos del exterior, que traducimos y transmitimos a nuestro interior; es sólo un estímulo que sufre nuestro consciente, y que es abstraído, organizado e interpretado por la misma conciencia del ser a través del proceso de percepción. El tiempo es un estímulo.
...Y el pasado es sólo el eco producido por el presente,alejarse del presente es ensalzarse en el pasado, y esto sugiere remontarse en el comienzo o el fin.
Somos lo que fuimos, construcciones temporales, es cierto que el pasado ya no existe,
pero ha dejado en nosotros su huella.

Estamos hechos de pasado,
de cubos de basura sin bolsa,
manchados por los residuos
del tiempo.

Sabemos del pasado con toda seguridad que es tan irrecuperable como
incorregible: no hay quien nos lo devuelva ni es sensato quererlo diferente de lo
que fue.
"El tiempo pasa en el momento en que algo ya está lejos de mí". Mi presente —o lo que era mi presente— ya es el pasado.

No seríamos ocasionalmente melancólicos si el pasado no fuese remoto e irrecuperable; pero tampoco tendríamos esta experiencia de la melancolía si, abrumados por la evidencia de lo que hemos perdido, no dispusiéramos de los órganos capaces de devolverle, en la memoria doliente y la fantasía, su actualidad y su presencia sensible a lo que se nos escapó para siempre.


Jean-Paul Sartre opinaba que estamos hechos, en parte, de nuestro pasado:
"[...]el hombre es facticidad por su pasado: el pasado es la parte de nosotros que ya está hecha, terminada, y, como tal, que no podemos modificar; en tanto que busco realizar una meta hago mi propio ser, soy sujeto, pero en la medida en que tengo una historia, una biografía, ya soy, tengo rasgos con los que debo contar, que me pueden definir, soy un objeto[...]"


Si estamos hechos de nuestro pasado, de nuestra memoria, quizá podamos reflejarnos en un espejo, pero ¿Que imagen nos devolverá ese espejo?:


Buscando en el pasado,
encontré un espejo enterrado,
lo tome entre mis manos,
lo limpie lo mas que pude,
y aunque permanecía opaco,
esperaba que reflejara mi rostro,
que delineara mi vida,
mis caminos y mis días pasados...
pero no reflejo nada,
ni siquiera una imagen borrosa,
o un contorno nebuloso, nada
¿por qué? ¿No había vivido?,
Seguramente si, o ¿quizás no?....
El espejo no me dijo nada del pasado,
no me dijo nada del tiempo,
del mundo que fue mío...
y que no recuerdo.(CDV)


Continuara...

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